miércoles, 10 de agosto de 2011

RED VELVET I: CUPCAKES (...y el comienzo de la etapa 'red-velvetera')

¡Comienza la primera parte de mi etapa de red velvet! :D


Aunque sea verano y estemos a 36º a la sombra, en Casa Mayffins (o Brownieland, depende del día jaja) se sigue horneando. Que postee las recetas es otra cosa, pero es que pensaba que esto del blog era más fácil y rápido, y la verdad es que me cuesta, sobre todo porque no quiero postear la receta y ya. Intento acercarme un poquito a los cuatro gatos que me leen jajaj.

La primera vez que hice una receta de red velvet  fue hace dos años, ý cómo no, lo cogí del blog de Bea. Ella avisaba que le parecía muy aceitosa la proporción, así que le eché menos cantidad, y aun así, después de hornear los cupcakes, estaban aceitosos y se despegaban de las cápsulas. Me quedé 'chof' y cuando una receta no es lo que yo espero, tardo muchíiiiisimo en volver a hacerlo e intentar remediar el error. Y como soy así de rara, pasaron dos meses (y algo, seguro) hasta que me atreví con las ciento y un versiones de red velvet de páginas distintas. Le dí un par de toques míos después de tantos horneados adaptándolos a mi gusto :)






En el cupcake de la foto, la textura del frosting sale como grumosa, mas que nada porque me quedé corta con la nata. Pero vamos, que seguía estando buenísimo el cupcake :D
Para que os hagáis una idea de lo bueno que está este cupcake os diré que es el que más me demandan. ¡No me extraña!




Así que nada más que contaros (por ahora jojojo). Este ha sido el primer capítulo del serial de red velvet que os voy a traer :)


¡Besos de terciopelo rojo!



jueves, 30 de junio de 2011

BIG CHEWY CHOCOLATE CHIP COOKIES



...o mi receta favorita de cookies!



¡Poooor fiiiin!

Al fin una receta de cookies de chocolate fácil y casi infalible. Y digo infalible porque tenéis que usar las cantidades exactas de la receta y ayudaros de una batidora de varillas o la Kitchen Aid (nos ha joío...).
Sí, con varillas eléctricas. Porque antes de que me salieran así lo hice con varillas manuales y qué queréis que os diga pero me salieron más compactas, así que aproveché que fue mi cumple hace poco y me regaló el Sr. Brownie una batidora de varillas intercambiables, ya que la mía perdió el cabezal durante la mudanza :(

La verdad es que podría haber omitido el 'chip' del nombre de la receta, más que nada porque no usé chips/gotitas/perlitas/pepitas de chocolate. Cogí una tableta de chocolate fondant y la troceé a mi gusto (grandes, para ser exactos :P ).
Hubo un tiempo cuyo pasatiempo mío favorito era hacer chips de chocolate. Armada con mi manga pastelera rellena de chocolate negro, papel de hornear (o silpat) y muuuucha paciencia hacía hasta 700 gramos de pepitas de chocolate jajajajaja Y diréis ''trabajo de chinos... Si ya lo sabía yo'', pero nooo, es que era mi manera de relajarme... hasta que se me ocurrió probar una receta de cookies de mi amada Nigella Lawson, que no volveré a hacer por ser sumamente adictiva y peligrosa, que incluía en su receta media tonelada de chips de chocolate o lo que es lo mismo, todos los chips que hice en un tarde -_-'


¡Un bol lleno de chips!


A ver, el resultado era el de esperar: muy bueno. Peeeeero demasiado chocolate para mi gusto (y eso que debo de ser la niña heredera del imperio chocolatoso Wonka :P). Aun así, seguiré adorando a Nigella Lawson y a su 'comfort food' <3

Bueno, al tajo aunque haga calor. Es que es una receta tan fácil que mientras precalentáis el horno y vais preparando la masa, en treinta minutos ya tendréis vuestra primera hornada.






Porque una vez que empiezas es difícil resistirse, eh?




Y ahora el Sr. Brownie y yo nos vamos a una fiesta donde estos cupcakes y  estas galletas serán devorados! :D


Estos eran unos cuantos, pero fuera de la nevera había otros tantos...




¡Besos de la niña Wonka!

domingo, 12 de junio de 2011

CHURROS CON CHOCOLATE A LA CANELA

... O qué hacer si te entran antojos de churros a las once de la noche :D



Pues sí, soy una  gocha.  Primero me dió a mí el antojo de churros con algo calentito, pero claro, no me iba a yo a poner a hacer churros a las diez de la noche recién llegada del curro, y menos si es sólo para mí...
De camino a casa con el Sr. Mayffins, empecé a decirle (como de costumbre) todas las cosas que me comería en ese momento, del hambre atroz que tenía y del frío que hacía, le dije que me apetecía unos churritos caseros. Pensé que se quedaría en eso, en un deseo, hasta que me esbozó una sonrisa y me dijo: ''¡Mmm! Chiii, ¡churros!''

Pues dicho y hecho. Fue llegar a casa, no sentarme ni un minuto y me dispuse a buscar la infalible receta que ya usé más de un domingo de invierno de Pilar de La Cocina de Lechuza.
Es increíblemente fácil y rápido. Quizás para los que no dispongáis de churrera (como yo) os parezca poco manejable la masa si usáis una manga pastelera, pero en cuanto leáis el ligero cambio que he añadido, el hacer churros con la manga va a estar tirao'.





Os tengo que confesar que la primera vez que los hice no tenía la confianza de que fueran a salirme bien. De hecho, la tercera o cuarta vez que los hice tuve la mala suerte de que perdí mi boquilla rizada y lo hice con una boquilla redonda... ¡¡ERROR!! Los eché al fuego y la masa empezó a hincharse, a explotar y saltar aceite. Acabé tirando toda la masa y terminé en el sofá llorando... El Sr. Mayffins sabe perfectamente que lo mejor que puede hacer en estos casos es taparme con la manta en el sofá y mimarme (que no es poco... jiji).

Os lo juro. Estuve todo el invierno sin hacer churros, porque si hay algo que me sale mal, prefiero dejar cierto margen de tiempo hasta volver a hacerlo. No me quedó mas remedio que ir a la chocolatería a la que suelo ir desde hace tiempo con mi padre (ay, ¡cómo le quiero!) y pedirlos... Pero no era lo mismo. Porque la mayoría de veces que he tomado churros pecan de ser muy aceitosos y  muchas veces poco crujientes.

Quizás sea el recuerdo que tengo de la antigua churrería que tenía al lado del colegio al que fui desde los tres años, y a la otra churrería que existía en mi antiguo barrio. Recuerdo a mi madre y a mi padre trayendo un sábado por la mañana una bolsa marrón aceitosa con churros y porras en su interior... Da igual que fuese invierno o verano. Tenía que tomarme obligatoriamente un Cola Cao bien caliente o un chocolate bien espesito, porque lo que había en esa bolsa hacía que mis sábados supieran a gloria... Y esa gloria la puedo recrear gracias a esta receta de Pilar, ¡muchísimas gracias!



¡Besos churrescos chocolatosos!


martes, 7 de junio de 2011

RATATOUILLE EN HOJALDRE CON LIMONETA DE ALBAHACA (Y... ¡COMENZAMOS DE NUEVO!)



Bienvenidos una vez más a Mayffins, donde publicaré lo que se cuece en casa (u hornea...) a diario. Sí, sí: ¡A DIARIO!

He decidido cambiar el uso que le doy al blog. Al principio pensé que sería capaz de poder seguir un ritmo diario de publicaciones, con fotos 'curradas' y una detallada explicación... Pero no. Facebook finalmente se ha convertido en mi diario donde subo todas las fotos que hago con el móvil (sí, debo de ser de las pocas personas que no tienen una cámara de fotos jaja). Ha pasado de ser una cuenta privada que mantenía para seguir en contacto con cierto número reducido de personas a una cuenta que voy añadiendo poco a poco los blogs que sigo :) Así que si veis que una tal 'Mayffins Nocon' os envía una solicitud de amistad, dadle a 'Aceptar'! jajaj

Esta receta que os traigo no tiene ningún misterio, y menos si vistéis la peli, de la cual me declaro ULTRA-FAN, ea. Mr. Mayffins me regaló el 'dividí', y no me canso de verla, incluso si la ponen en la tele y lo pillo, soy capaz de verla una y otra vez.
Para los que habéis visto la peli, no sé si recordaréis la escena en que Rémy le da a probar un trozo de queso y una uva a Emile (su hermano) para que pueda sentir esas explosiones de sabores, con fuegos artificiales y todo... Esa escena me teletransportó a mi antigua casa familiar hace más de diez años cuando mi padre preparaba para merendar tablas de queso, panecillos con pasas y uvas para enseñarme nuevos sabores. Me decía 'mastica despacio, saborea la comida, no me seas gocha...' jajajaja

Vayamos con la receta, no vaya a ser que os cuente todos los flashbacks que se producen en mi cabeza cada vez que veo la peli :P


Para un Ratatouille en hojaldre necesitaremos:

  • Una plancha de hojaldre de 220 gramos (si es casera, mejor que mejor)
  • Media berenjena grande
  • Medio calabacín enorme
  • Un pimiento rojo mediano
  • Una cebolla morada
  • Doce tomatitos cherry

Para la limoneta de albahaca:

  • AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra).
  • Medio limón recién exprimido
  • Sal
  • Albahaca fresca

Precalentaremos el horno a 200ºC.
Estiramos la masa de hojaldre del tamaño de la bandeja de horno mas o menos, y la colocamos sobre papel de hornear encima de la bandeja.
Vamos limpiando concienzudamente las verduras. Berenjena, calabacín, pimiento, los cherries... Y los cortamos en rodajas no muy finas.
Cuando ya tengamos la verdura cortada en rodajas, las dispondremos sobre la plancha de hojaldre que teníamos ya estirada. Podéis colocarla por el orden que prefiráis. Yo lo hice de berenjena-calabacín-pimiento rojo-cebolla morada-tomatitos cherry por encima-berenjena, calab... Y así sucesivamente ;)
Le echamos un chirrín de AOVE, sal, pimienta y al horno en altura media durante 18-20 minutos a 200º.
Mientras, vamos preparando la limoneta (me recuerda a mi suegra, Limoneta era su apodo de moza jaja). Aunque vaya sobre gustos la cantidad de cada ingrediente, yo le suelo echar más limón o vinagre. En un recipiente echamos el AOVE, el zumo de limón, sal y albahaca fresca picadita.
En cuanto se haya horneado, echaremos la limoneta por encima y... ¡Que aproveche!



Os recomiendo 100% esta receta que se hace en media hora, no más. Además, es perfecta para el verano porque no tienes que andar entre fogones, lo echas al horno y en menos de lo que tardas en pensar sobre la Operación Bikini, lo tienes hecho ;) Y ya si le echáis una limoneta o una vinagreta, MAMMA MIA!


¡Abrazos a mogollón!



Visto en... Directo al Paladar

miércoles, 20 de abril de 2011

CÓMO SOLUCIONAR CENAS RÁPIDAS CON FOCACCIA [I PARTE]




Como ya dije en mi último post, iré subiendo recetas (no sé si llamarlo así de lo fáciles que son) con la focaccia como elemento imprescindible que nos salvan de cenas rápidas y livianas o como tentempié de media mañana.

En casa somos dos. Hay dos tipos de desayuno, dos comidas distintas, dos meriendas que no se parecen en nada la una con la otra y dos cenas similares... pero distintas ;) 
Somos como el perro y el gato: me encantan las verduras y a él de Pascuas a Ramos. Si tomo dulce, él toma salado (y viceversa). Si yo tomo marisco, él quiere carne. Si yo tomo carne, él quiere setas shiitake... Y así podría seguir con un montón de cosas sobre la comida... Pero como a mí me encanta cocinar, sólo me quejo por vicio jaja

Dicho lo anterior, es para explicaros que cuando tomamos pizzas, bocadillos y sandwiches, los rellenos son el 90% de los casos distintos. En esta ocasión, os muestro la focaccia vegetal con pavo que le encanta al Sr. Mayffins. El relleno se me ocurrió una noche en la que no teníamos queso para hacernos un sandwich mixto (con pan de molde casero, claro que sí), y tampoco atún para hacer el vegetal con atún. Así que rebusqué en la nevera, un poquito de esto, un tanto de lo otro, un chirrín de aquello, y... Ñam, tripa feliz.






He ido perfeccionando poquito a poco el amasado de la focaccia y dejando que fermente sin prisas, incluso lo he hecho con prefermento. El resultado ha sido el de una masa tierna, nada seca. Cuando lo presionamos, el alveolado de la miga del pan parece que se vaya a quedar pegado (cual miga de pan industrial malo), pero de repente vuelve a su estado normal, que es ÉSTE:




Ya sabéis que improvisando con lo que haya en la nevera siempre descubrís algo nuevo (rico... O no :P ) y éste precisamente se ha convertido en la opción número 1 del Sr. Brownie cuando quiere cenar un sandwich ligero.

La mezcla de la mostaza dulce, con la mostaza inglesa y la cebolleta le da un sabor entre picante y dulce.

Si no os gusta, podéis ir al clásico mixto. O mejor, id mirando este blog porque habrá mas opciones en cuanto al uso de la focaccia en mi casa ;)


  

miércoles, 30 de marzo de 2011

FOCACCIA DE ALBAHACA, ORÉGANO Y ACEITUNAS NEGRAS



Quién me iba a decir a mí que hacer pan en casa se iba a convertir en una rutina semanal... ¡Y tan feliz!

La primera vez que hice pan fue una masa de pizza con mi padre. Nunca he tenido una máquina de hacer pan, ni Thermomix ni nada. La casa en la que vivíamos antes tenía una cocina chiquitita y mis padres no me dejaban comprarme ningún cacharro por falta de espacio. De hecho, mis moldes de pasteles los guardaba en mi habitación! :D
Recuerdo las tardes de invierno en casa haciendo masa de pizza para despúes tomarla en la cena. Tengo muy presente (hasta ahora me lo sigue diciendo...) los movimientos para amasar, echar harina poco a poco mientras amasaba, el pedirme paciencia para que la masa creciera... Cuando lo hacía por fin, mi padre la estiraba con el rodillo, la ponía sobre la bandeja de horno, la horneaba un par de minutos y después le poníamos el tomate, queso... Después de tantos años, llegamos a hacer incluso pizza de jamón con plátano jajajaja.

De eso ha pasado más de una década y ahora que tengo mi casa hago mi pan desde hace un año. Empecé con el pan de barra con masa básica, al día siguiente lo cortamos en rebanadas y tostadas con aceite de oliva. Después experimenté con el (...o se dice 'la'?) baguette. Seguidamente hice el pan de molde de Richard Bertinet con y sin prefermento, con y sin semillas, integral o de avena... Y por último la focaccia ;)
He de decir que antes de encontrar esta receta busqué y busqué en la interminable lista de blogs que visito a diario. No es por ser mala, pero quise probar con una receta cuyo blogger fuese italiana o italiano, y así fue. Es de La Zuccheriera, pero adapté la receta a mis gustos después de verla en el blog de Bocados dulces y salados

Es una receta facilísima. Yo la hago a mano y no veas cómo me desestreso después del trabajo ;) Aparte de eso, es que hacer pan me relaja y al ver los resultados, la satisfacción que me llena es inmensa!
Y ya ni os cuento cuando se lo déis de probar a familiares y amigos: ¡éxito total!




Aquí la bola sobre mi mano ;)



¡La masa ya ha duplicado su tamaño! (... incluso triplicado)


''Despréndete del bol, ¡monstruo!'' :P







El corte

En casa lo tomamos para casi todo. De hecho, he dejado de hacer pan de molde porque ha gustado mas éste. ¿Cómo? Pues fácil:
Lo abrimos por la mitad, lo rellenamos (hay infinitas posibilidades) y lo tostamos un poquito en la sartén.

Varios ejemplos de los que tomamos en casa:

    - Para mojar en unos 'oeufs cocotte' o cualquier plato de huevo que permita que se pueda mojar el pan en yema ;)
    - Para acompañar cualquier plato de pasta
    - Como sandwich
    - Para tomar acompañado de buenos embutidos (salami, jamón ibérico, lomo de bellota, chorizo ibérico, salchichón ibérico...)
    - Tostado y regado con aceite de oliva virgen extra y un poquito de tomate rallado, o no.
    - Como croûton o picatoste en una crema de verduras o ensalada.

Y así mil y una posibilidades que os mostraré (sólo un par de ellas) en el próximo post.


¡Espero que la hagáis y disfrutéis tanto como nosotros en casa! :D

viernes, 11 de marzo de 2011

ALITAS DE POLLO MACERADAS AL HORNO



Cuando pienso en alitas de pollo me viene a la memoria las alitas de pollo fritas que cenaba en casa de mis padres cuando era (bastante) más pequeña, y cómo mi padre y mi madre maldecían las alitas por lo mucho que salpicaba de aceite las joías. También recuerdo que pasábamos algunos días de verano en Navalcarnero, haciendo barbacoas en mitad del campo (cuando se podía...) y a los peques nos hacían salchichas jumbo y trozos pollo que lo tenían previamente macerado en la bebida gaseosa de limón 7up, con limones cortados, dientes de ajo enteros machacados, sal y bolas de pimienta negra. Madre mía, ¡qué recuerdos me trae toda esa comida!

Hoy en día, si hay unas alitas que me han marcado recientemente son las del restaurante Hard Rock que pican mil demonios, ¡la madre! Cuando solía ir con mis padres o con el Sr. Mayffins siempre nos pedíamos el ''Jumbo Combo'', o lo que sería un plato degustación con todos los tipos de entrantes que tienen en carta, y uno de ellos son las ''alitas del diablo'', que son como las hemos bautizado en casa ;)

Normalmente, en casa cocinamos las alitas al horno, ya que odio freir y sobre todo si salpica mucho... La ventaja que tenía para cocinar pollo cuando vivía en casa de mi madre, era su viejo horno de convección, que tan de moda se ha puesto ahora, pero ella lo tiene desde hace diez años y se lo trajo en su equipaje de mano desde Filipinas.
La de mini pizzas que me hacía yo para cenar en época de exámenes, o rollitos de carne, el famoso pollo al 7up... Eso sí, cuando llegaba la factura de luz estoy segura que mi madre más de una vez pensó en no macerarme más pollo! jajaja

Durante este último año, hemos probado las alitas a la sal (facilísimas y ricas!) y unas a la Coca Cola del Señor Harry Haller, hasta que un día, navegando, decidí buscar recetas de alitas de pollo maceradas. Busqué en La Cocina de Lechuza (siempre que quiero hacer un plato de los 'de toa la vida' recurro a su blog y los resultados son como estar comiendo en casa de la yaya. Me encanta), en I-recetas (debido a mi impaciencia sumado al hambre de mi contrario ;) no reduje la salsa como era debido y salió un poco aguada, pero os aseguro que de sabor estaban dulzonas y muy ricas) y finalmente di con una, que para mí es LA RECETA y es de Pintxo.
Tiene un blog que no os podéis perder. Aparte de tener un nombre que me enganchó desde la primera vez que lo leí hace dos años (más que nada porque yo misma me declaro monstruo... de galletas) tiene unas recetas fáciles de elaborar, con ingredientes de andar por casa, o al menos en la mía, y tiene una lista de recetas de galletas que deberiáis probar, sobre todo las pastas de mantequilla al minuto, ¡INCREÍBLES! Mil veces mejor que las galletas de la lata azul ;)

La he modificado ligeramente, adaptándola a mi gusto y al del Sr. Mayffins.
Os aviso que para hacer estas alitas, se necesita macerar como mínimo 24 horas en la nevera. Yo las maceré en una bolsa de congelación con cierre (al estilo de mi padre desde siempre o como Nigella Lawson jajaj) y las dejé un par de horitas más, pero con 24 es más que suficiente.


A mi manera, he manchado solamente un cuchillo, la tabla de cortar, un recipiente hondo y un par de cucharas...
¡Empecemos!



ALITAS MACERADAS (Para dos personas hambrientas)

1 kg. de alitas de pollo (en casa las partimos por la mitad porque cada uno tiene su lado favorito, y qué casualidad que no sea el mismo!)
125 ml de vino blanco
2 cdtas. colmadas de pimentón (en casa preferimos la variedad dulce, más que nada para no llevarnos ninguna sorpresa...)
El zumo de una naranja hermosa.
3 cdas. de miel de flores
6 cucharadas de ketchup
1 cdta. de mostaza inglesa
1 cdta. de mostaza a la antigua
1 cda. de orégano seco
1 cda. de albahaca seca
6 dientes de ajo bien picadito


Lo primero de todo será limpiar con agua fría las piezas, quitar las pocas plumas que hayan podido quedar y secarlas bien con papel de cocina. Si queréis podéis separar las partes de la alita, en casa las hacemos así ya que cada uno tiene su parte preferida ;) Metemos las alitas en un recipiente, o en nuestro caso, en una bolsa de congelación con cierre.
Picamos los ajos, y los echamos en un tazón donde habremos puesto el vino blanco, el zumo de naranja, el pimentón, el ketchup, la miel, los dos tipos de mostaza y las hierbas secas. Mezclamos y lo echamos sobre las alitas. Movemos bien la bolsa para que se impregnen bien las alitas, cerramos bien la bolsa y lo metemos en la nevera durante 24 horas.

Pasadas las 24 horas, sacamos la bolsa de la nevera y dejamos que coja temperatura ambiente antes de hornear.
Precalentamos el horno. El mío lo pongo a 250ºC y preparo la bandeja poniendo papel de aluminio y encima papel de hornear, ya que así mancho menos ;)
Colocamos las alitas sobre la bandeja, separadas y procederemos a hornearlo.
¡NO TIRÉIS LA SALSA!
Pues eso, echaremos la salsa en un cazo o sartén para que reduzca a una temperatura media-baja. Mientras que las alitas se están horneando, cuando veamos que le quedan 5-10 minutos, pincelamos cada alita con la salsa  reducida. Lo dejamos hasta que se haya formado una costrita de salsa y servimos.
Se puede acompañar de patatas fritas o una ensalada. En casa las tomamos tal cual, sin mas.

El tiempo y la temperatura es orientativo. Cómo veis, Pintxo lo hornea a 180º durante 40 minutos por un lado, y los 20 minutos siguientes dándole la vuelta a las alitas, osease, una hora.
Mi horno no alcanza los 250ºC reales a no ser que lo tenga precalentando más de media hora y no abra la puerta del horno, y como es muy normalito y no tiene ventilador, tarda en hacer las alitas una hora a 220º-250º durante una hora. Eso sí, no me ha hecho falta darles la vuelta ;)




Como mucho, la única dificultad que le veo a este plato es el tiempo y la temperatura de horneado para aquellos que no conocen muy bien su horno. Porque ya habéis visto que el pollo se macera solo y encima, ¡se hornean! Ni salpicaduras, ni tiempo de espera por tener que freirlas por tandas... Nada, nada, todo facilidad!

Así que ya sabéis, hacedla si queréis probar una receta nueva sobre alitas de pollo al horno maceradas y, ¡recomiento muchas servilletas porque os vais a pringar!